Si bien la enfermedad de ojo seco está normalmente asociada a los adultos, un creciente número de niños presenta síntomas relacionados con la inestabilidad de la película lagrimal. La combinación de la exposición a pantallas digitales, factores medioambientales e incluso la disfunción de las glándulas de Meibomio, hace que la frecuencia de ojo seco en niños sea más habitual de lo que los padres se imaginan. Comprender cuáles son los signos y las causas de ojo seco en los niños es fundamental para proteger su salud y confort ocular a largo plazo.
Seguidamente analizamos por qué los niños desarrollan la enfermedad de ojo seco, cómo reconocer sus síntomas, y las formas más eficaces para tratar y prevenir este problema cada vez más frecuente.
¿Los niños pueden desarrollar ojo seco?
¿Cuál es la frecuencia de ojo seco en niños?
Aunque muchos padres asumen que la enfermedad de ojo seco afecta únicamente a adultos, la prevalencia de ojo seco en niños está aumentando. Un incremento del tiempo pasado delante de pantallas, la reducción de las actividades al aire libre y la sequedad ambiental contribuyen a la inestabilidad de la película lagrimal en la población más joven.
Incluso niños de cinco años pueden presentar signos de ojo seco, especialmente si pasan mucho tiempo delante de tabletas, ordenadores o teléfonos móviles.
¿Por qué puede desarrollarse ojo seco incluso a una edad temprana?
Normalmente, los niños parpadean menos durante las actividades que requieren un enfoque intenso como la lectura, el dibujo o los videojuegos. Una menor frecuencia de parpadeo afecta a la distribución de las lágrimas en la superficie ocular, haciendo que se evaporen con más rapidez.
Sin embargo, el ojo seco en los niños no está relacionado solamente con el uso de pantallas digitales. Existen otras causas como:
- Enfermedades de naturaleza atópica
- Inflamación de los párpados
- Disfunción de las glándulas de Meibomio
- Sequedad ambiental (aire acondicionado, calefacción, viento)
- Enfermedades sistémicas o medicamentos
Dado que los síntomas de ojo seco pueden ser muy sutiles o erróneamente interpretados como problemas comportamentales (fatiga, irritabilidad), a menudo el ojo seco en niños pasa desapercibido y no se realiza una evaluación adecuada.
¿Qué causa la sequedad ocular en los niños?
Exposición a pantallas digitales y una menor frecuencia del parpadeo
Los niños parpadean hasta un 60 % menos cuando están delante de una pantalla. Una menor frecuencia del parpadeo implica una evaporación de la película lagrimal más rápida, contribuyendo a la sequedad ocular crónica, irritación y sensaciones de quemazón.
Actualmente, la alta exposición a las pantallas es una de las principales causas de ojo seco en niños.
Alergias, eczema y enfermedades inflamatorias
Las alergias estacionales y afecciones como eczema o asma pueden causar inflamación de la superficie ocular. La conjuntivitis alérgica también hace que se froten los ojos, desestabilizando aún más la película lagrimal y empeorando los síntomas de ojo seco.
Disfunción de las glándulas de Meibomio en los niños
La disfunción de las glándulas de Meibomio no ocurre únicamente en adultos. Algunos niños producen de forma natural sustancias lipídicas más espesas o de peor calidad, lo que lleva a la obstrucción de la glándula. Otros factores desencadenantes son:
- Frotarse los ojos frecuentemente
- Blefaritis
- Acné o cambios hormonales tempranos
- Uso prolongado de pantallas
Las glándulas de Meibomio son responsables de fabricar la capa lipídica de las lágrimas, por lo que cualquier disfunción aumenta la evaporación y provoca el síndrome de ojo seco evaporativo.
Factores medioambientales y de estilo de vida
Las calefacciones y aires acondicionados en ambiente interiores pueden secar el aire y acelerar la evaporación de las lágrimas. La exposición al viento o a la contaminación también puede influir.
La falta de actividad al aire libre —un problema común con la creciente dependencia de las pantallas— es otro factor riesgo, pues la exposición a la luz natural es beneficiosa para la salud ocular general.
Causas de origen médico
Aunque se trata de algo poco habitual, algunos factores de origen médico pueden causar ojo seco en los niños:
- Enfermedades autoinmunes (artritis juvenil, enfermedades tiroideas);
- Medicamentos como antihistamínicos, tratamientos para el acné o estimulantes para el TDAH;
- Deficiencias nutricionales (especialmente omega-3s).
Si bien son muy poco comunes, estos factores deben ser evaluados por un especialista a fin de evitar efectos a largo plazo.
Síntomas de ojo seco en niños
Síntomas comunes a los que los padres deberían prestar atención
Los niños no siempre pueden expresar con claridad que sienten malestar en los ojos. Puede que no digan “tengo los ojos secos”, pero pueden presentar signos como:
- Ojos enrojecidos o irritados
- Parpadear o entrecerrar los ojos con frecuencia
- Frotarse los ojos a lo largo del día
- Lagrimeo excesivo (un síntoma paradójico de ojo seco)
- Quejarse de tener visión borrosa o fluctuante
- Sensibilidad a la luz
Estos signos pueden aparecer después del colegio, leer o pasar horas delante de pantallas.
Signos comportamentales
A menudo, el comportamiento es más revelador que las descripciones verbales. Entre estos signos se encuentran:
- Frotarse o parpadear frecuentemente
- Evitar leer o hacer los deberes
- Quejarse de tener los ojos cansados
- Dificultad para concentrarse delante de pantallas
- Sostener libros o dispositivos muy cerca
Estas pistas comportamentales generalmente aparecen antes de que el niño comprenda que tiene sequedad ocular.
Diagnóstico: cuándo ir al especialista
¿En qué consiste un examen para detectar la enfermedad de ojo seco en niños?
Si sospecha que el niño tiene sequedad ocular, es esencial consultar a un especialista en ojo seco. Las revisiones pediátricas están adaptadas a los jóvenes pacientes y se realizan con delicadeza.
Entre las pruebas que podrían realizarse están:
- Tiempo de ruptura lagrimal (TBUT) para evaluar la estabilidad de la lágrima;
- Meibografía para visualizar la estructura de la glándula de Meibomio;
- Medida de la altura del menisco lagrimal para evaluar la calidad de la lágrima;
- Análisis del parpadeo para detectar el parpadeo incompleto;
- Revisión del margen del párpado para detectar la disfunción de las glándulas de Meibomio o la blefaritis.
Estas pruebas ayudan a establecer si el problema radica en una producción deficiente de lágrimas o una evaporación excesiva.
Detección precoz para prevenir el ojo seco crónico
Es fundamental realizar un diagnóstico temprano. Si se detecta a tiempo el ojo seco en el niño, con unas sencillas medidas se podrán prevenir la inflamación prolongada y daños en las glándulas. Si no se trata la disfunción de las glándulas de Meibomio, el problema puede continuar hasta la edad adulta y aumentar el riesgo de cronificación de la enfermedad de ojo seco. Los especialistas prestan una atención personalizada antes de que los síntomas sean más graves o recurrentes.
Cómo tratar el ojo seco en niños
Soluciones de primera línea en el hogar
Los tratamientos básicos a menudo aportan un importante alivio y ayudan a reforzar la película lagrimal. Se pueden tomar una serie de medidas efectivas como las que se exponen seguidamente.
Los hábitos diarios incluyen aplicar colirios lubricantes para niños, animar al niño a que parpadee regularmente cuando utilice pantallas y mantener una hidratación adecuada.
Algunas medidas útiles a realizar en casa son:
- Lágrimas artificiales sin conservantes: Hidratan y estabilizan la película lagrimal. Aplicar varias veces al día.
- Máscara térmica: Calentar suavemente los párpados para reblandecer las sustancias lipídicas y prevenir el bloqueo de las glándulas.
- Hábitos de uso de pantallas equilibrados: Realizar pausas establecidas para reducir el estrés ocular causado por medios digitales.
- Humidificadores: Mantener la humedad del aire en el interior.
Estos sencillos pasos ayudan a mantener la película lagrimal y a reducir las molestias cotidianas.
Tratamiento de las alergias y la inflamación
Es esencial abordar la inflamación ocular en niños con alergias o enfermedades inflamatorias. Tratar las causas subyacentes ayuda a prevenir brotes.
Entre otras medidas de apoyo, están:
- Colirios: Reducen el picor y el frotamiento.
- Compresas frías: Calman los párpados irritados durante la temporada de polen.
- Evitar desencadenantes conocidos: Como entornos con alta carga polínica.
Si los síntomas persisten, el especialista puede prescribir medicamentos.
¿Se recomienda el tratamiento con IPL para los niños?
El tratamiento con luz pulsada intensa (Intense Pulsed Light – IPL) es muy utilizado en adultos con disfunción de las glándulas de Meibomio, pero en los niños su uso es limitado. Dado que la piel y los tejidos oculares de los niños son más delicados, normalmente IPL no es el tratamiento de primera línea para ellos.
No obstante, en casos excepcionales en los que adolescentes más mayores tienen una disfunción grave de las glándulas de Meibomio que no responde a otras terapias, algunos especialistas pueden considerar IPL bajo una estricta supervisión médica. La prioridad siempre es la seguridad, y la mayoría de los casos mejoran con tratamientos no invasivos para niños.
Prevención de la sequedad ocular en niños
La prevención es esencial para reducir el riesgo de padecer la enfermedad de ojo seco, especialmente en un mundo donde las rutinas diarias ocurren en ambientes de interior y delante de pantallas. Establecer hábitos saludables a una edad temprana protege la película lagrimal, las glándulas de los párpados y el confort visual general de los niños.
Indicaciones sobre el tiempo de pantalla y entrenamiento del parpadeo
Las pantallas son uno de los principales desencadenantes de ojo seco en niños. Los niños parpadean menos cuando están concentrados, lo que incrementa la evaporación de las lágrimas. Este sencillo método puede ayudar:
La norma 20-20-20: cada 20 minutos, mirar algo a 20 pies (6 metros) de distancia durante 20 segundos. Esta pequeña pausa relaja los ojos y estimula el parpadeo natural.
Los padres también pueden enseñar a los niños ejercicios de parpadeo para realizar cuando estén utilizando pantallas. Se puede animar al niño a realizar varios parpadeos completos cuando cambie de tarea. Esto ayuda a restaurar la humedad en la superficie ocular.
Tiempo al aire libre y control del ambiente en el interior
Pasar más tiempo al aire libre reduce la dependencia de las pantallas y facilita tener patrones de parpadeo más saludables. Cuando estén fuera, los niños deben utilizar gafas de sol con protección UV para proteger los ojos de:
- Luz de sol muy luminosa
- Viento
- Polvo y partículas presentes en el aire
En casa, también pueden ayudar una serie de ajustes:
- Evitar el flujo de aire directo de ventiladores o calentadores;
- Utilizar un humificador en habitaciones con aire seco;
- Reducir la exposición al humo o a aire de interior contaminado.
Estos sencillos cambios reducen la evaporación de las lágrimas y hacen que el ambiente sea más favorable para los ojos.


